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El estudiante venezolano que es objeto de burlas por su acento y vocabulario

Situación

Un estudiante venezolano que habla español con fluidez recibe burlas de sus compañeros por su acento, por usar vocabulario diferente, por ejemplo, «chamo», «pana», «chévere»,  y por no conocer algunas referencias culturales chilenas. Ha comenzado a autocorregirse para imitar un acento chileno y a retirarse de la participación oral.


Causa Raíz

Desde una perspectiva de Pedagogía Culturalmente Sostenible y DUA, el aula se ha convenientemente convertido en un espacio de borrado lingüístico. El estudiante está suprimiendo voluntariamente parte de su identidad lingüística para evitar una amenaza social, lo que constituye tanto una barrera de pertenencia (Bloque 1) como una barrera de expresión (DUA – Acción y expresión). Las burlas no abordadas representan una falla en el diseño de la convivencia escolar.


Estrategias de Intervención Pedagógica

Estrategia 1: Reconocer la diversidad lingüística como un recurso del aula (Pedagogía Culturalmente Sostenible + DUA – Representación, Lenguaje y símbolos)

Fundamento teórico: La pedagogía culturalmente sostenible exige que el aula sostenga, en lugar de borrar, las identidades lingüísticas de los estudiantes. El español no es una sola variedad: el español venezolano del estudiante no es incorrecto, sino una variedad regional con su propia riqueza. Explicitar esto con el curso permite pasar de una mirada de déficit a una mirada de recurso.

En la práctica: Introduzca una actividad de «palabra de la semana» donde estudiantes de distintas regiones compartan expresiones propias. El estudiante venezolano pasa a ser un aportante valioso. Aborde las variedades lingüísticas como contenido curricular formal en Lenguaje.


Estrategia 2: Abordar directamente las burlas como un problema de convivencia escolar (Modelo de los Tres Bloques – Bloques 1 y 3)

Fundamento teórico: El Bloque 1 establece que la pertenencia a la comunidad es una condición previa para aprender y que su ausencia es un problema pedagógico, no solo social. La normativa de convivencia escolar en Chile garantiza el derecho a un espacio seguro y libre de hostigamiento.

En la práctica: Conduzca una asamblea de curso para fijar normas comunitarias claras: «Aquí escuchamos las ideas y valoramos cómo habla cada persona». Si las burlas persisten, canalízelas formalmente a convivencia escolar como actos de discriminación.


Estrategia 3: Proteger la expresión oral mediante formatos alternativos de participación (DUA – Acción y expresión + Compromiso)

Fundamento teórico: Mientras se restablece la seguridad relacional en el curso, debe protegerse la participación del estudiante. Los medios múltiples de expresión permiten demostrar dominio y colaborar sin quedar expuesto a la vulneración.

En la práctica: Facilite inicialmente opciones de participación escrita, digital o gráfica. Progresivamente, reincorpore opciones orales en grupos pequeños antes de requerir intervenciones plenarias.